La oportunidad de Oro:

Con su trabajo estable y la vida resuelta, Manuel veía que la vida pasaba ante sus ojos y no estaba haciendo lo que realmente deseaba, que era y es cantar. No estaba cumpliendo sus sueños y por tanto tenía que hacer algo, Manuel piensa que la suerte sólo se encuentra buscándola.
Un amigo suyo le enseñó los primeros acordes con la guitarra y a partir de ahí aprendió solo, a su aire, sin ir a clases de música.


Manuel sentía que el tiempo pasaba, que se estaba quedando estancado...” Tenía la intuición de que algún día llegaría mi oportunidad, pero llega un momento que dices, ya tengo 21 años y no me he movido de casa. En un pueblo las cosas son difíciles, no tenía recursos y me estaba ‘muriendo' a cachos”
Manuel aprovechó la oportunidad de su vida y se subió a un tren que quizás si no hubiera cogido, no hubiera pasado de nuevo...”Se me presentó la oportunidad de OT y me lo jugué todo a una carta. Dejé de fumar y de salir más de la cuenta y me centré en el casting, me lo tomé con mucha seriedad”
Para Manuel era su oportunidad de oro...”Necesitaba entrar en la academia para prepararme, al fin llegó el sueño, lo acaricié, lo toqué y me lo quedé”

El Casting:

Manuel, había seguido la primera edición de OT y algo le decía que tenía que presentarse al casting si se convocaba de nuevo, dicho y hecho, aunque no todo iba a ir sobre ruedas. A la inexperiencia y a los miles de rivales en las pruebas de selección, iban a unirse otros problemas que no tenían ninguna relación con la música.
Cuando convocaron la segunda edición no se lo pensó, anotó el número y llamó, se equivocó tres veces, o daba el apellido mal o se equivocaba con su número de teléfono, a la cuarta lo consiguió. Por fin llegó el día y el casting se hacía en Sevilla, convenció a un amigo para que lo llevara y los dos llegaron a Sevilla con gran excitación. En la cola le pregunta a una chica...”Oye, ¿que es lo que había que traer para el casting? Y ella me dice que el carnet y una foto, y le digo...¡Ya la jodimos, no traje el carnet!” Se le había olvidado el carnet en Isla Cristina, y es que cuando Manuel dice que es despistado no habla en vano. Habló con Clara, la jefa de producción del programa y ella le dijo que lo sentía, que sin carnet no podía hacer el casting. El pobre Manuel se fue destrozado para Isla, era el último día del casting y Manuel se sentía fatal. Sin embargo, el destino es poderoso y aquello no podía acabar así.
Manuel se armó de valor y llamó a la academia, y cuando le contestaron les contó su problema y ellos le dijeron que la única solución era que se presentara al casting de Valencia dos días después. Manuel llamó a un amigo y le dijo...”Quillo, te pago el viaje, te pago la estancia si te vienes conmigo ¿vale?” Y como el mayor triunfo de Manuel son los amigos, que siempre están ahí cuando los necesita, esta vez tampoco le falló y emprendieron camino hasta Valencia...”Me levanté a las 8 de la mañana, me fui a hacer cola y allí estuve hasta las 4 de la tarde.

Cuando me tocó el turno dije: Hola, soy el 3142 y canté durante 10 o 12 segundos delante del jurado” La espera había valido la pena, Manuel fue seleccionado.


Para Manuel, una vez pasado el primer casting, puede decirse que lo que vino después fue coser y cantar. Para alguien que como él que cree en el destino, es fácil imaginarse que lo más difícil ya había pasado, aunque el camino hacia la academia aun eran muy largo.
El segundo casting fue en Sevilla...”Me fui con la guitarra, canté y tuve que bailar, bueno...no era bailar, era moverme, no se puede llamar bailar a eso, era una ruina bailando, vamos. Y también me seleccionaron”
Tras el segundo casting, llegó el verano y Manuel en su Isla Cristina miraba el calendario con impaciencia y se preparaba para la prueba final...”Cuando llegué y vi a tantas personas allí haciendo gorgoritos, me decía...¿a dónde voy yo dios mio?, unas voces increíbles!!” Manuel sabía que la mayoría quedarían fuera, pero él se echó para adelante y consiguió pasar...”La gente iba muy preparada y yo no, eran sólo quince segundos en los que iba a poner el corazón, porque no tenía otro aval, y me salió bien. Lo primero que se me pasó por la cabeza cuando me dijeron que me habían seleccionado, fue que se había cumplido el sueño de mi vida. Pensé mucho en mis amigos que estarían tan contentos como yo, era un triunfo de todos, tantas noches hablando de lo mismo, fue un respiro después de tanta lucha”


Su paso por la Academia:

La primera impresión de Manuel al traspasar la puerta de la academia fue de estupor...”Estaba asustado, flipado, no me lo creía. Ver a Nina ahí hablando con nosotros...era todo muy fuerte, pero sentía una ilusión del copón por aprender y por enseñar lo que tenía dentro”


Atrás quedaban sus años de ilusiones, ahora convertidos en una prometedora realidad. Los primeros días fueron de tanteo, aunque todo sucedía muy deprisa...”Al principio me dediqué a aprender mucho y a los compañeros los fui conociendo poco a poco, y aprendí a valorar más si cabe, lo que es la amistad” Al acabar el día tenían tiempo para el descanso, charlar, pases de videos, alguna película

...de todo un poco y para todos los gustos. En la intimidad también había sitio para el desmadre y algunos compañeros comentaban que Manuel en la habitación ‘se soltaba la melena'...¡¡Menudas juergas!!


Los profesores llegan a convertirse en amigos. Manuel mantuvo con todos ellos una buena relación y los recuerda a todos con especial cariño. Quizá la profesora con la que Manuel lo tuvo más complicado fue con Catherine (la profe de inglés) y no por nada personal, sinó porque la ‘pronunshieshion' de Manuel se resistía mucho a adquirir los matices correctos.

Su peculiar inglés provocaba las risas de sus compañeros, y aunque él no se lo tomaba mal, seguro que no era su clase favorita. Le gustaban muchísimo las clases de interpretación con Ángel, porque era muy importante trasmitir. Pero la clase que traía a Manuel por la calle de la amargura era la de expresión corporal...”No tenía problemas con él, lo que pasa es que cuando llegaba a su clase me acababa de comer un bocata muy grande y quería reposar un poquito, lo llevaba atravesado en medio de la boca del estómago y no tenía ganitas de nada (esa fatiguita de Manuel...)”


Para todos los profes tiene halagos cariñosos, pero destacan Nina y Ángel, con los que fraguó una relación de amistad. La ternura que desprendía Manuel entre los profesores era evidente, los deshacía con su dulzura y bondad, Manuel sabe hacerse querer.
Dentro de la academia, Manuel también se encontró con sus compañeros, que compartían con él la pasión por la música. Rápidamente surgieron lazos afectivos entre ellos y la amistad se estrechó día a día. Se llevaba bien con todos y sus compañeros correspondieron a este sentimiento al verse hechizados por una bondad infinita y los ojos profundos de Manuel.


Con su carácter agradecido y bondadoso, a Manuel cada día en la academia le parecía un regalo, pero uno de los momentos inolvidables era el de las visitas de los famosos, que dejaron huella en su memoria: Juanes, Maná, Antonio Canales, José Mercé...”Son personas normales, que te hablan de tu a tu. Me quedaba impresionado con eso”.

Manuel también pasó momentos duros, momentos bajos en los que contó con la ayuda de sus compañeros. El momento más difícil para todos era la eliminación de un compañero en cada gala, tener que decir adiós a un colega...”Lo peor es cuando de iban los compañeros, porque cada vez me iba quedando más solo” Los lunes eran muy duros.


Manuel no tenía preparación musical, pero tenía y tiene duende, ese duende con el que cada lunes fue enamorando a los componentes del jurado y a todos los espectadores y además fue ganando soltura en el escenario, aprendió a mantener la mirada fija y a no cerrar los ojos al cantar. Gracias a todo esto y a tener un corazón que no le cabe en el pecho, Manuel fue el favorito en muchas ocasiones.
Si a esto le sumamos una voz portentosa y una pasión estremecedora, el resultado tiene un nombre: Manuel Carrasco.

Las canciones de la Galas:

Gala 0 (7 octubre 2002): Remolino


Gala 1 (14 octubre 2002): Entra en mi vida (Favorito del público)


Gala 2 (21 octubre 2002): Quisiera ser


Gala 3 (28 octubre 2002): Tu me amas (Favorito del público)


Gala 4 (6 noviembre 2002): Sinceramente tuyo


Gala 5 (11 noviembre 2002): No se tu (Favorito del público)


Gala 6 (18 noviembre 2002): Loco por verte


Gala 7 (25 noviembre 2002): Dime


Gala 8 (2 diciembre 2002): Llévatela


Gala 9 (9 diciembre 2002): Baila Morena


Gala 10 (16 diciembre 2002): Amiga mía (Favorito del público)


Gala 11 (6 enero 2003): Toda la vida


Gala 12 (13 enero 2003): Corazón partío


Gala 13 (20 enero 2003): Cuando vuelva a tu lado


Gala 14 (27 enero 2003): Por ti yo iré

Manuel se metió en el bolsillo al público y al jurado, y esto le valió un segundo puesto entre los finalistas, acompañando a Beth y a Ainhoa. Con más del 24% de los votos, Manuel tenía muchas papeletas para ser elegido como representante de España en el festival de Eurovisión, y afrontó el nuevo reto con esperanza y todas las energías puestas en el desafío.


El 10 de febrero se presentaron las canciones para viajar al festival, tres por concursante. Manuel tuvo que defender tres temas muy diferentes: “Viviré moriré”, “Santa Lucía” y “Sueña con este momento”. Había que descartar dos temas y el jurado se encargó de eliminar uno, mientras que los espectadores excluían otro. Así, tras unos días, la canción elegida para que Manuel nos representara en el festival fue “Viviré, moriré”, que no fue elegida pese al 31% de los votos del público.


Eurovisión se alejaba del horizonte de Manuel, pero no importaba, su futuro le esperaba con los brazos abiertos y además tenía una nueva ilusión, la grabación de su primer disco.

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